No es fácil dejar de sentir,
tantos arañazos que salpican en el vacío de esta habitación,
un duelo interno que se expande como el aceite en la piel del mar.
No es fácil dejar de contar arañas en el techo,
verlas deslizarse por su tejido invisible,
hasta tocar las capitulares con sus patas
para así convertirse en masa de texto y pensamiento,
el resto de este poema.
sábado, 11 de febrero de 2017
miércoles, 23 de mayo de 2012
domingo, 6 de noviembre de 2011
Energía
Día 1
Completamente arrojados al intenso olor de la lluvia,
animales ficticios saltan por las azoteas
y se rinden a la caída libre sobre el asfalto.
ciudadanía etérea.
Día 3
Hace muchos años que no logro entender lo que veo,
lo que siento,
todo lo que somos,
efímera voz, garganta y huesos.
Día 2
Hoy he visto como el mundo se reconstruye a pesar del volcán y sus cenizas,
como la palabra,
amor,
un logro antiguo nombrado solamente en los libros de historia,
por fin tiene significado.
Día 4
Olvido el mundo que existió un día
y sólo veo raíces y vida nueva a mis pies,
¡escuchad!, herederos de la vida y de la muerte.
Completamente arrojados al intenso olor de la lluvia,
animales ficticios saltan por las azoteas
y se rinden a la caída libre sobre el asfalto.
ciudadanía etérea.
Día 3
Hace muchos años que no logro entender lo que veo,
lo que siento,
todo lo que somos,
efímera voz, garganta y huesos.
Día 2
Hoy he visto como el mundo se reconstruye a pesar del volcán y sus cenizas,
como la palabra,
amor,
un logro antiguo nombrado solamente en los libros de historia,
por fin tiene significado.
Día 4
Olvido el mundo que existió un día
y sólo veo raíces y vida nueva a mis pies,
¡escuchad!, herederos de la vida y de la muerte.
miércoles, 5 de octubre de 2011
Mar de fondo
Llegarás a una playa y el sol te dará la espalda,
murmurarás el cántico subacuático
de cien buzos expulsados por el mar,
esquivarás cada uno de ellos,
mirando fijamente el brillo mineral de sus ojos,
con mucho cuidado los arrastrarás a la orilla,
donde la marea los lleve
y como la luz artificial
se extingan y desaparezcan.
Mar de fondo
otra vez.
murmurarás el cántico subacuático
de cien buzos expulsados por el mar,
esquivarás cada uno de ellos,
mirando fijamente el brillo mineral de sus ojos,
con mucho cuidado los arrastrarás a la orilla,
donde la marea los lleve
y como la luz artificial
se extingan y desaparezcan.
Mar de fondo
otra vez.
sábado, 3 de septiembre de 2011
poema 1
He amontonado todas las palabras,
ese lastre que dejaron antiguos poemas detrás de los libros,
en la mesa de cocina,
en los márgenes de libretas
en las que escribo recetas paganas para la misericordia,
he cultivado el mar tantas veces
que ahora sólo me queda esperar...
ese lastre que dejaron antiguos poemas detrás de los libros,
en la mesa de cocina,
en los márgenes de libretas
en las que escribo recetas paganas para la misericordia,
he cultivado el mar tantas veces
que ahora sólo me queda esperar...
sábado, 18 de diciembre de 2010
Afiliación
Busco afiliarme a tus labios,
a la conclusión que sólo dejan los abrazos.
Monarquía y constitución del amor y de los besos.
Busco la afiliación de la tormenta y el deseo.
a la conclusión que sólo dejan los abrazos.
Monarquía y constitución del amor y de los besos.
Busco la afiliación de la tormenta y el deseo.
miércoles, 10 de noviembre de 2010
Silvestre
Ahuyentarme del canibalismo de la materia... voltear el mundo, descubrir que soy raíz, nacer por los pies, esperar la lluvia como alimento, ver un fonema cayendo de unos labios mucho antes de ser palabra o beso.
sábado, 23 de octubre de 2010
Revolución o pérdida.
Restaurar la vida en los campos nublados
y en los cementerios públicos,
alimentar el roce de los estorninos
con la atmósfera para seguir respirando,
ver desangrarse la tarde
por un cabello incandescente de mujer callada.
Pero todo deja de tener importancia,
cuando la teoría de la supervivencia
rompe la barrera del silencio,
y se convierte en la astucia de un soldado koreano
a punto de violar un jardín de amapolas silvestres,
la ropa íntima en un baúl entre juguetes rotos
o una revolución perdida,
y la misericordia del mundo
pudriéndose en la mirada de un niño
que dejó de sonreír hace ya mucho tiempo.
y en los cementerios públicos,
alimentar el roce de los estorninos
con la atmósfera para seguir respirando,
ver desangrarse la tarde
por un cabello incandescente de mujer callada.
Pero todo deja de tener importancia,
cuando la teoría de la supervivencia
rompe la barrera del silencio,
y se convierte en la astucia de un soldado koreano
a punto de violar un jardín de amapolas silvestres,
la ropa íntima en un baúl entre juguetes rotos
o una revolución perdida,
y la misericordia del mundo
pudriéndose en la mirada de un niño
que dejó de sonreír hace ya mucho tiempo.
martes, 12 de octubre de 2010
Ciudad estéril
La máquina recorre el camino de la sangre,
la lluvia recorre el camino de la sangre,
el obrero recorre el camino de la sangre,
la ceguera recorre el camino de la sangre,
el pálpito de la tormenta,
la claridad que deja detrás el estallido
una mina,
la luz,
un foco,
cada día mueres y naces
antes de recorrer el camino de la sangre
la de una ciudad completamente estéril.
la lluvia recorre el camino de la sangre,
el obrero recorre el camino de la sangre,
la ceguera recorre el camino de la sangre,
el pálpito de la tormenta,
la claridad que deja detrás el estallido
una mina,
la luz,
un foco,
cada día mueres y naces
antes de recorrer el camino de la sangre
la de una ciudad completamente estéril.
lunes, 23 de agosto de 2010
Llorar a lágrima viva
Llorar a chorros.
Llorar la digestión.
Llorar el sueño.
Llorar ante las puertas y los puertos.
Llorar de amabilidad y de amarillo.
Abrir las canillas,
las compuertas del llanto.
Empaparnos el alma,
la camiseta.
Inundar las veredas y los paseos,
y salvarnos, a nado, de nuestro llanto.
Asistir a los cursos de antropología,
llorando.
Festejar los cumpleaños familiares,
llorando.
Atravesar el África,
llorando.
Llorar como un cacuy,
como un cocodrilo...
si es verdad
que los cacuyes y los cocodrilos
no dejan nunca de llorar.
Llorarlo todo,
pero llorarlo bien.
Llorarlo con la nariz,
con las rodillas.
Llorarlo por el ombligo,
por la boca.
Llorar de amor,
de hastío,
de alegría.
Llorar de frac,
de flato, de flacura.
Llorar improvisando,
de memoria.
¡Llorar todo el insomnio y todo el día!
Oliverio Girondo
Llorar la digestión.
Llorar el sueño.
Llorar ante las puertas y los puertos.
Llorar de amabilidad y de amarillo.
Abrir las canillas,
las compuertas del llanto.
Empaparnos el alma,
la camiseta.
Inundar las veredas y los paseos,
y salvarnos, a nado, de nuestro llanto.
Asistir a los cursos de antropología,
llorando.
Festejar los cumpleaños familiares,
llorando.
Atravesar el África,
llorando.
Llorar como un cacuy,
como un cocodrilo...
si es verdad
que los cacuyes y los cocodrilos
no dejan nunca de llorar.
Llorarlo todo,
pero llorarlo bien.
Llorarlo con la nariz,
con las rodillas.
Llorarlo por el ombligo,
por la boca.
Llorar de amor,
de hastío,
de alegría.
Llorar de frac,
de flato, de flacura.
Llorar improvisando,
de memoria.
¡Llorar todo el insomnio y todo el día!
Oliverio Girondo
lunes, 16 de agosto de 2010
Dios
Más allá del ruido existe un mundo de seres anónimos dispuestos al amor y por el amor,
los buscas, los encuentras, los seduces, los odias, los amas y los matas.
los buscas, los encuentras, los seduces, los odias, los amas y los matas.
viernes, 4 de junio de 2010
Nocturno
El hombre verde nada y huye,
se esconde y desaparece,
la maleza lo arropa,
con su abrigo de ramas mira su mundo
que es ahora el pálpito de una cerilla
el sonido nocturno del bosque
un glosario absurdo que sólo resuelve el significado nocturno,
grito o carencia.
se esconde y desaparece,
la maleza lo arropa,
con su abrigo de ramas mira su mundo
que es ahora el pálpito de una cerilla
el sonido nocturno del bosque
un glosario absurdo que sólo resuelve el significado nocturno,
grito o carencia.
jueves, 29 de abril de 2010
Necesidad
Puedo mirar tus fotos con la delicadeza que sólo la noche puede ejercer sobre una llama, puedo describir todas tus palabras, dibujarlas en papel "couché" para finalmente descubrir que la realidad convierte cada dibujo en siluetas de ceniza.
martes, 27 de abril de 2010
Vías muertas

Siente o completa el abrazo y el beso,
cuenta las horas como noches o como días,
reúnete con mi silencio,
que es el nuestro y la perfecta herida,
mira la piel de esta ciudad nocturna,
el alma de sus luces ya extinguidas
y como el humo de esa fábrica redibuja la espina dorsal de la costa,
donde vías muertas guían un tren llamado "incertidumbre".
domingo, 25 de abril de 2010
En la calle
Quizá allá fuera faltan más abrazos suicidas,
y que la humanidad se lance a un temerario montículo de besos,
y así esperar la muerte vestido con un traje de felicidad y una sonrisa pagana.
Quizá también me falte ser un canibal de amor y de vida.
aprender a caer,
quebrarme el alma,
recomponerme.
Resurrección.
y que la humanidad se lance a un temerario montículo de besos,
y así esperar la muerte vestido con un traje de felicidad y una sonrisa pagana.
Quizá también me falte ser un canibal de amor y de vida.
aprender a caer,
quebrarme el alma,
recomponerme.
Resurrección.
martes, 20 de abril de 2010
Mañana
Está en tus labios,
en el estado común de besarnos,
no digo más de lo que siento,
hasta mañana.
en el estado común de besarnos,
no digo más de lo que siento,
hasta mañana.
domingo, 11 de abril de 2010
Nuestra vida
En este instante
Aquí en el mismo lugar donde nadie es partidario de nada,
donde los castillos de arena se derrumban,
donde soy ese semidiós antiguo de paisajes desolados.
Aquí donde las fotografías veladas son el mejor recuerdo de nuestra vida.
donde los castillos de arena se derrumban,
donde soy ese semidiós antiguo de paisajes desolados.
Aquí donde las fotografías veladas son el mejor recuerdo de nuestra vida.
viernes, 9 de abril de 2010
Sacudida

La palabra se dilata y se contrae,
coge y toma gestos de borracho en octavo día.
La palabra es congénita y brama por mis rodillas
contrastes de lienzo y saliva.
El parpadeo genital nunca se concibe en el verso que no escribo ni siento.
La palabra arde como tu senos en agosto,
es así sencillo y sucio.
Yo te miro a los ojos,
y tu me esperas desde los alvéolos de tu respiración.
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